Primero queremos acotar que no deseamos crear discordia entre los fanáticos de los gatos y perros, sabemos de sobra que ambos animalitos son la mejor compañía.
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Sin embargo un estudio realizado a más de 600 estudiantes de universidades, arrojó que tener un gato de mascota vuelve más inteligente a las personas. Lo que confirma un psicoanalista de Reino Unido llamado Steve Mckeown, propietario de The McKweown Clinica Unilad, “las personas que prefieren a los perros son más sociables, extrovertidos y tienden a seguir las reglas, mientras que la gente que elige a los gatos es más sensible y de mente más abierta”.
Cerca del 60% de las personas estudiadas, se declaró amante de los perros, un porcentaje seis veces mayor que el número de estudiantes que dijeron que se inclinaban por los gatos, entretanto un tercio de los encuestados dijeron que les gustaba o disgustaba ambos por igual.
Los expertos piensan que las personas eligen una mascota dado su propia personalidad.
El análisis concluyó que los dueños de gatos poseen mayos probabilidad de terminar la universidad y que, incluso pueden sacar calificaciones más altas.
La Universidad de Carroll en Wisconsin, Estados Unidos, tras realizar una prueba de lógica, personalidad e inteligencia, se descubrió que los dueños de felinos tuvieron mayores puntuaciones en los exámenes.
Según la profesora de psicología Denise Guastello “tiene sentido que una persona con perro sea más animada, porque ellos van a querer salir, hablar con gente, llevando a su perro a más sitios; mientras que si usted es más sensible e introvertido, quizás está más en casa leyendo un libro y su gato no querrá salir a la calle a dar un paseo”.
Hay que recordar que los gatos pueden poseer diferentes personalidades, lo que probablemente afecta nuestro intelecto.
Esto puede resultar muy útil para mejorar las terapias con animales y su relación con las personas.
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