Además de lo hermosos e imponentes que se aprecian, tenemos muchas cosas que aprender de ellos. Seguramente tú, como un fanático de los mininos ya te habrás dado cuenta de algunos puntos, pero siempre es importante tenerlos en cuenta.
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La primera cosa que nos enseñan es el amor propio, él sabe perfectamente que merece lo mejor, por tanto jamás se conforma con menos. Debemos aprender de ellos a darle importancia a nuestras necesidades, a sentir la confianza que siente en sí mismo, la seguridad que proyecta como ser único y valioso.
Ser independiente, a pesar de que nosotros los adoremos y consintamos, él puede amarte sin depender, se acercará a ti cuando él quiera, no te invade ni perturba, se da sus espacios para juguetear y estar alejado de ti por un tiempo, después vuelve para enroscarse en tus piernas y entregarte amor genuino. Él elige amarte, te hace sentir privilegiado de ese cariño tan especial.
No se preocupa por fracasar, ¿cuántas veces a intentado saltar de un lado a otro y ha fracasado irremediablemente? Pero él te recuerda que siempre cae de pie. Debemos aprender a tomar riesgos, a ser decididos para conseguir nuestros objetivos, si no lo logramos a la primera no pasa nada, podremos intentarlo cuantas veces queramos sin lastimarnos, si cambia un poco la manera está bien, lo importante es avanzar.
Viven el ahora, no les preocupa ni el pasado ni el futuro, son capaces de disfrutar el presente sin culpas ni ansiedades, por eso suelen tener esa estampa relajada, nos enseñan a vivir mejor y tranquilamente la vida.
Saben escuchar, no es necesario que nos den la aprobación o un consejo, ellos nos escuchan con atención y captan nuestras emociones, se remiten a oírnos y acompañarnos sin molestar, algo que nosotros deberíamos aprender a manejar mejor, porque generalmente en las conversaciones nos preparamos para contestar, para responder pero muy pocas veces aportamos para callar, comprender y apoyar.
Saben apartar lo que les molesta, seguramente te recuerda cuando bota las cosas por el borde de la mesa u otra superficie. Ellos saben lo que quieren o necesitan, si algo estorba su espacio, pues fácil, lo apartan de su camino, así deberíamos hacer nosotros, deshacernos de la acumulación de cosas materiales para agrandar nuestro espacio y alejar de nosotros a las personas o situaciones tóxicas que nos acechen.
Nunca perder la capacidad de asombro, todo les llama la atención y de todo aprenden, por eso tocan, observan y escuchan mucho. Nosotros no deberíamos dar por obvio nuestro entorno, por el contrario, debemos conservar siempre esa habilidad para volvernos tan sabios como ellos.
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