Admito que la idea de pasear con tu gato siempre me ha parecido un intento más de asemejar la compañía de nuestro animal preferido con la de los perros. Más aun conociendo que es extraño el caso en el que eso se puede hacer sin causar e estrés al animal. Por su forma de ser, el gato necesita de un entorno conocido, controlado y controlable… casi siempre. Lo cual para un gato doméstico en una ciudad no parece compatible con salir a la calle.
Con seguridad, sí (si él quiere)
Sin embargo, observar que hay algunos gatos que salen a la calle y acompañan a su humano bajo las condiciones de seguridad necesarias, y que incluso lejos de suponerle un estrés supone un deleite para el bigotón, me ha permitido relajar mis temores. Obviamente, no es habitual que un gato esté de acuerdo en acompañarte a pasear por la calle (o a alguno de los sitios donde se admiten mascotas), y debes conocer muy bien a tu gato, y conocer bien las normas de seguridad antes de animarte a sacarle de paseo contigo, algo que no tratamos exhaustivamente en este post, pero que dejamos para uno posterior.

¿Qué querrá hacer?
Que nadie piense que pasear con un gato se parece en algo a pasear con un perro. Si estás esperando que tu gato te traiga el juguete que le lances como quizá haga en casa, te encontrarás con que la correa o el cochecito le impide correr (porque, sí, le llevarás siempre bien asegurado con una correa y un arnés de gatos adecuado para él, o dentro de su cochecito o mochila de transporte), y que de todos modos él estará más interesado en olisquear aquí y allá, o quizá probar esa hierba para purgarse, y sobre todo pasar mucho de ti y lo que tú le propongas (como, quizá, haga también en casa ;) )
Eso sí, si tu gato disfruta con los estímulos externos y no se asusta con ellos, en la calle o parque va a gozar de muchos olores, movimientos, árboles que rascar… Tú debes saber hasta qué nivel de estimulación va a soportar tu gato, qué perros pueden acercarse a él y cuáles debes evitar, etc.
Ojo con las cosas (vivas o no) que quiera cazar o echarse a la boca. Si tu gato sufre alguna enfermedad o es propenso a ella (especial mención a los gatos inmunodeficientes) es mejor que no salga a la calle. Asegúrate de que ningún ruido del tráfico va a asustar a tu gato, y que si eso ocurre puedes contenerle para que no se escape, mientras le tranquilizas. Si vives con varios gatos, quizá a uno le guste salir y otro prefiera la tranquilidad del hogar…
Mecanismos de seguridad
La seguridad de tu gato en la calle ni empieza ni termina por los elementos físicos de contención que uses, pero tienen que pasar también necesariamente por ahí. Un arnés adecuado, con una correa que puedas agarrar bien, o mejor aún sujetar a tu propio cinturón, o una mochila de seguridad (sólo apto para gatos “pachorros”), o un cochecito de paseo (para comodones de verdad, pero muy útil también para llevarle al veterinario) son imprescindibles para vuestros pasos en común en las calles o parques de tu ciudad.
Mochila-bolsa para mascotas.
Arnés para gatos.
Cochecito para gatos.
Recuerda: con la seguridad y bienestar de tu gato no se puede jugar. Si quieres que tu gato te acompañe al parque, a pasear, a una cafetería, o a un hotel, comienza por asegurarte de que eso es posible. Conoce bien a tu gato, su personalidad, las características propias de su raza, acostúmbrale desde cachorro, asegúrale bien con las medidas de seguridad necesarias (incluido el chip de identificación), y si todo está OK y él quiere acompañarte, que tengas felices paseos con tu compañero felino :) Y si ya sales de casa con tu gato, escríbenos en los comentarios tus experiencias, queremos escucharlas.
¿Te sirvió?, no olvides compartir. :)